Talleres de interpretación dan poder a la comunidad

Participantes del Equipo Momentum Acceso a Atención Médica, de izq. a der.: Hamda Haji, Asha, Khadra Aden, Jamaad Omar, Isha Aweyso, Deka Aweis y Saqa Mohammed.

Participantes del Equipo Momentum Acceso a Atención Médica, de izq. a der.: Hamda Haji, Asha, Khadra Aden, Jamaad Omar, Isha Aweyso, Deka Aweis y Saqa Mohammed.

En somalí existe una frase popular que se usa cuando algo tiene que ir al doctor: maalintii oo dhan. Significa “todo el día”. La usan a menudo quienes necesitan intérpretes durante sus citas médicas en City Heights, usualmente después de esperar varias horas.

El Equipo Momentum Acceso a Atención Médica de la Red de Defensa Comunitaria de Mid-City está tratando de solucionar el problema a través de una serie de talleres para las comunidades somalí, somalí bantú y coreana como primer paso para desarrollar mejores estándares para servicios de interpretación de calidad.

Estos talleres son parte del proyecto de Investigación para la Acción Participativa, el cual contempla varias etapas para encontrar una solución. La gente identifica sus experiencias a través de encuestas administradas en la comunidad y dependiendo de la información, crean sus propios lineamientos para la interpretación en los servicios de atención médica.

“Este estudio es una avenida para crear estándares y regulaciones aptas para las necesidades de las personas, el nivel de detalles que implica el proceso da poder a la gente a conocer sus derechos. El estudio revela el problema pero también brinda una solución, por eso es tan valioso.”

William Oswald es el director ejecutivo de Investigación y Evaluación del Centro de Investigación Acción Global de The California Endowment. Oswald encabeza varios de estos talleres basándose en un estudio que realizó hace dos años con 220 mujeres. El estudio reveló que casi el 80% de las mujeres de City Heights hablaban poco o nada de inglés y cerca del 70% no sabían que pasaba durante sus citas médicas.

“Durante la cita, qué hacer después de la cita, cómo tomar sus medicinas, no tenían idea”, dijo Oswald. “Cuando firmaban papeles no sabían que estaban firmando. Las mujeres que necesitaban intérpretes tenían que esperar el doble por un médico. Las mujeres cuentan muchas historias de cosas que pasaron debido a malentendidos que no debieron haber pasado.”

Ese primer estudio ayudó a generar una conversación en la comunidad. El Equipo Acceso a Atención Médica decidió que la gente que necesitaba ayuda debía ser quien encontrara las respuestas.

“Durante años hemos tratado de solucionar problemas sin hablar con quienes los atraviesan”, dijo Oswald. “Si tienes fe en la inteligencia de la comunidad, realmente se trata de crear un espacio en donde puedan articular sus problemas y encontrar soluciones.”

Isha Aweyso, de 19 años, fue una de las personas que asistió a los talleres. La familia de Aweyso es de Somalia pero llegaron a Estados Unidos en el 2005 provenientes de Nairobi, Kenia. Desde entonces han tenido problemas para comprender el sistema de salud de Estados Unidos.
“Estos talleres PAR son muy interesantes”, dijo. “Me gusta escuchar las experiencias de todos. Nos brinda esperanza y nos hace sentir que podemos mejorar las cosas.”

Otro participante describió cómo le gustaría que fuera la consulta médica ideal.

“El ambiente en la clínica sería culturalmente adecuado”, dijo. “En la clínica trabajaría un grupo diverso de personas de diversos orígenes que representen a la comunidad.”

Quienes participan en la iniciativa saben que la respuesta práctica provendrá de quienes más la necesitan. “Tiene que ser su voz”, dijo Oswald. “Tengo mucha fe en que la comunidad puede encontrar la solución y sé que será buena.”