Nunca es demasiado temprano para dejar de llegar tarde

Estudios revelan que los patrones de ausentismo comienzan en kinder y primer grado y pueden predecir problemas futuros en la preparatoria y la posibilidad de abandonar los estudios.

Estudios revelan que los patrones de ausentismo comienzan en kinder y primer grado y pueden predecir problemas futuros en la preparatoria y la posibilidad de abandonar los estudios.

La escuela está en sesión. Las clases han comenzado. ¿Están los estudiantes en sus asientos cuando suena la campana? Si no lo están, ¿por qué llegan tarde o faltan? Esto es lo que la Alianza por los Niños de City Heights, bajo la dirección de United Way, quiso determinar con la ayuda de un sistema con el que cuenta el Distrito Escolar Unificado de San Diego para monitorear la asistencia de los estudiantes.

El programa surgió debido a la iniciativa del Distrito de ofrecer a padres y estudiantes información en tiempo real acerca de la asistencia diaria, desempeño académico y conducta. Conocido como “Alerta Temprana Continua” (EWC), el programa ayuda a escuelas, maestros y administrativos a utilizar la las cifras de asistencia para identificar estudiantes de alto riesgo que necesitan intervención y apoyo. Pasantes de trabajo social de las universidades locales son asignados a las escuelas para brindar apoyo a lo largo del año a los casos de ausentismo más crónicos. A través de una combinación de manejo de casos y referencias, los pasantes ayudan a las familias a identificar y encontrar servicios que los ayuden a hacer frente a los desafíos que contribuyen con que sus hijos pierdan valiosos días de clases.

La tecnología EWC fue lanzada a través de un programa piloto el año pasado en cuatro escuelas de City Heights: las Primarias Adams, Central y Hamilton y la Preparatoria Hoover.

Los estudiantes que con frecuencia faltan a clases tienen más posibilidades de retrasarse académicamente o presentar problemas de conducta. El distrito identifica a estos estudiantes y envía la información a la administración de cada escuela. Los maestros y consejeros trabajan con los pasantes de trabajo social de las universidades locales y se reunen con los niños y sus familias para explorar las causas de las ausencias y encontrar soluciones. Estas pueden incluir obtener pases gratis para el autobús, tener acceso a los bancos de alimentos, servicios sociales e información básica acerca de la importancia de asistir a la escuela, incluyendo el impacto de las ausencias en los ingresos del estado. United Way brinda apoyo continuo, adiestramiento y supervisión clínica a los pasantes. También maneja el programa y evalúa la información para identificar y compartir las mejores prácticas dentro y entre las escuelas.

La iniciativa piloto fue prometedora el año pasado, demostrando un aumento en asistencia y una mejor conducta en el salón de clases. La expansión de este año incluye a las cuatro escuelas que participaron el año pasado y a la Secundaria Wilson.

Los estudios revelan que los patrones de ausentismo comienzan en kinder y primer grado y pueden predecir futuros problemas en preparatoria y la posibilidad de abandonar los estudios. Por eso, los educadores están prestando atención a las cifras de los estudiantes más pequeños. De hecho, el ausentismo crónico en kinder (faltar al 10% del año escolar, unos 18 días) se relaciona directamente con un desempeño pobre en primer grado, incluyendo un menor desempeño en lectura y matemáticas. Al llegar a tercer grado, el ausentismo crónico puede hacer que el estudiante pierda el año escolar. Solo el 41% de los niños que se ausentaron crónicamente en kinder y primer grado leen a nivel de su grado al llegar a tercer grado. En sexto grado, la asistencia es el principal indicador de quienes llegarán a graduarse de preparatoria. Adicionalmente, un estudio que llevó a cabo el Centro Nacional de los Niños en la Pobreza reveló que el impacto negativo del ausentismo crónico es mayor en los niños latinos–el nivel de lectura de los estudiantes de kinder latinos fue significativamente menor que el de los niños de otras etnias que faltaron la misma cantidad de días de clase. Es más, el costo del ausentismo para los distritos escolares es significativo, ya que los fondos que reciben las escuelas dependen de la tasa de asistencia estudiantil. En el 2011, 19.2% de los estudiantes de primaria estuvieron ausentes o significativamente tarde en tres o más ocasiones durante el año escolar. Esto representa $102 millones en fondos perdidos.

A medida que avanza el año escolar, todas las escuelas participantes esperan que el programa siga siendo exitoso y que siga expandiéndose. Tal como dijo Liz Duvall, Directora de la Primaria Central, “Me alegra saber que este año contamos con más pasantes ya que mi sueño es poder ayudar a más estudiantes en cada grado.”

Para conocer más del papel que usted puede desempeñar en la Alianza por los Niños de City Heights, comuníquese con Tia Anzellotti, Directora de Alianzas escribiendo a tanzellotti@uwsd.org o llamando al (858) 636-4139.