Espíritu escolar

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Steve Barclay es el presidente de la Asociación de Exalumnos de la Preparatoria Hoover, grupo que cuenta con 1,200 miembros y que ha otorgado $100,000 en becas en los últimos 10 años.

Mis disculpas al novelista Thomas Wolfe, pero la Asociación de Exalumnos de la Preparatoria Hoover de San Diego está comprobando que sí, sí se puede regresar a casa.

Más de 1,200 afiliados activos que residen en San Diego (y más allá) hacen de todo, desde limpiezas en el campus hasta donar miles de dólares en becas anualmente para ayudar a que los estudiantes de la Preparatoria Hoover asistan a una institución de educación superior. Cuando el equipo masculino de baloncesto ganó el título de la Segunda División de CIF, la Asociación de Exalumnos—una de las más grandes y activas de la región—pagó por los anillos de campeonato que recibió el equipo. Cuando el equipo de futbol americano quiso enviar a un grupo de jugadores el año pasado a un campamento de una semana durante el verano en la Universidad Estatal San Diego (SDSU), la donación de $1,000 otorgada por la Asociación de Exalumnos lo hizo posible.

“Hacemos lo que se nos pida”, dijo Alice Staninger, exalumna de la Clase de 1956 y expresidente de la Asociación de Exalumnos que trabaja como voluntaria en la escuela regularmente.

“Todos los días que pasé en Hoover fueron buenos”, dijo el Presidente de la Asociación de Exalumnos, Steve Barclay. “Estamos haciendo lo que podemos para ayudar a que la experiencia sea igual de maravillosa para los dedicados estudiantes que asisten a Hoover hoy”.

Pocas escuelas lo merecen más que Hoover. Casi todos los estudiantes de la Preparatoria Hoover califican para el Programa de Almuerzos Gratis o a Precio Reducido que se basa en el nivel federal de pobreza. Casi un tercio de los estudiantes se consideran aprendices del idioma inglés. Los padres de 40% de los estudiantes no se graduaron de preparatoria y solo el 7% de los padres tienen un título universitario. Las minorías representan casi el 99% de la población estudiantil.

“Es sorprendente lo que algunos de estos estudiantes, especialmente los que provienen de otros países, tienen que superar”, dijo Staninger. “Poder ayudar a la escuela a la que asistí es un don. Los muchachos de Hoover son buenos y decentes. Son agradables y amables. El personal es absolutamente fabuloso.”

La Asociación de Exalumnos ha logrado más impacto a través del programa de becas, el que financian a través de la cuota anual de $20 de la Asociación de Exalumnos y la membresía vitalicia de $150. Cada año, la Asociación de Exalumnos recauda suficiente dinero para otorgar 10 becas de $1,000—lo que ha representado $100,000 en becas en los últimos diez años.

El dinero se entrega directamente a la institución de educación superior o escuela vocacional en la que se matricula el alumno. Los candidatos para las becas deben escribir un ensayo. Las aplicaciones son evaluadas por la Junta Directiva de la Asociación de Exalumnos.

“Estamos buscando a los estudiantes que las merecen y que no tienen los medios que otros tienen”, dijo Barclay. “La mayoría de los estudiantes beneficiados por el programa de becas han tenido que superar muchos obstáculos y adversidad. El año pasado, 10 estudiantes inmigrantes recibieron las becas.”

Una de ellas fue Stephanie Phung, quien se graduó en la primavera e ingresará en el otoño a la Universidad de California San Diego. Su objetivo es estudiar un doctorado y trabajar en investigación farmacéutica. Stephanie creció en City Heights con su hermano mayor, quien asiste a Universidad de California Irvine, y sus padres. Siempre fue una excelente estudiante y nunca sacó menos que una A.

Habla muy bien de su alma mater.

“Otras personas hablan mal de Hoover, pero está llena de gente de bajos recursos que son la primera generación de su familia en graduarse de preparatoria y el hecho que tantos estudiantes ingresan a UCLA, UC Berkeley, UC San Diego es sorprendente”, dijo Stephanie. “¿Cómo puede ser una preparatoria con tantos estudiantes aceptados en las mejores universidades ser un mal lugar?”

La promoción de Barclay, la Clase de 1964, es un ejemplo típico de los estudiantes que se gradúan de Hoover. Sus compañeros—y miembros de la Asociación de Exalumnos—incluyen a Sarah Purcell, llamada Sarah Pentecost en preparatoria, actriz que fue anfitriona del programa de TV Real People; Ed Hanks, quien sentó un record en salto alto, compitió en la Universidad de Stanford y trabaja como cardiólogo en Fresno y Rob Puccini, fundador de una firma internacionalmente famosa de consultores de la industria de hospitalidad y diseño de interiores con sede en San Francisco.

A Barclay tampoco le ha ido nada mal. Se graduó con una licenciatura en administración de empresas en Cal State Long Beach y ha trabajado como contratista militar durante casi 40 años.

“Sé que parece que estoy fanfarroneando y jactándome, pero es cierto”, dijo Barclay. “Fuimos la mejor escuela del Condado de San Diego en términos de matrícula, atletismo y actividades académicas. No hay razón para no alcanzar ese nivel nuevamente.”