El rostro de las scouts en City Heights

La Tropa 4307 de las Girl Scouts demuestra cómo las familias refugiadas adaptan las costumbres de EE.UU. para sus hijos, casi todos nacidos en Estados Unidos. Photo credit: Brian Myers, Media Arts Center de San Diego

La Tropa 4307 de las Girl Scouts demuestra cómo las familias refugiadas adaptan las costumbres de EE.UU. para sus hijos, casi todos nacidos en Estados Unidos.
Photo credit: Brian Myers, Media Arts Center de San Diego

Es lunes por la noche en City Heights y la Tropa 4307 de las Girl Scouts se reúne. Pero en lugar de uniformes verdes y cafés, las niñas usan un arcoíris de colores. Cuando llega el momento del saludo de las Girl Scouts, llevan tres dedos a sus frentes cubiertas con coloridos velos.

Se calcula que unas 30,000 personas de África Oriental viven en San Diego, muchos de ellos en City Heights. La Tropa 4307 de las Girl Scouts es uno de los ejemplos de cómo las familias refugiadas adaptan las costumbres de EE.UU. para beneficio de sus hijos, casi todos nacidos en Estados Unidos.

En esta reunión de la tropa: Aprender de Henna y de los países de África Oriental.

“Tratamos de prepararlas no solo para preservar su cultura, sino también para la cultura en la que viven”, dijo Bethlehem Degu, líder de la tropa.

Degu dijo que la tropa especial comenzó porque las niñas de su comunidad querían ser Girl Scouts pero sus padres tenían dudas al respecto. Pensaban que sus hijas tenían que ser de cierta religión o que estarían acampando todo el tiempo, dijo Degu.

“Si sus padres siempre sienten temor de que participen en el programa o si el programa no es culturalmente competente—nadie los ayuda a traducir o llenar formularios—estas niñas nunca podrán vivir la misma experiencia que viven otras niñas”, dijo Degu.

Tras escuchar acerca del programa a través de un intérprete, los padres sintieron que era algo que podían respaldar.

Se trata de hermandad y respeto, dijo Degu. “Las Girl Scouts enseñan confianza; las niñas se benefician de todo lo bueno que ofrecen la Girl Scouts y al mismo tiempo se enorgullecen de su cultura y de quienes son.”

Jo Dee Jacob, CEO de la Girl Scouts de San Diego, dijo que 25,000 niñas de San Diego pertenecen a diversas tropas. La mayoría son las tropas tradicionales que conocemos, “pero algunas son tropas especiales o tropas con un interés común”, dijo Jacob. “En Mira Mesa, por ejemplo, tenemos una tropa de Girl Scouts solo de niñas vietnamitas.”

También hay tropas que hablan español y tropas de interés especial para las niñas que prefieren las ciencias o el golf. Al visitar la tienda de las Girl Scouts en el Parque Balboa, vemos no solo uniformes e insignias tradicionales a la venta, también vemos libros de trabajo en español e insignias bordadas con los rostros de los fundadores del Sindicato de Trabajadores Agrícolas Unidos, Dolores Huerta y César Chávez.

Incluso la Promesa de las Girl Scouts, que todas deben memorizar y recitar, se puede adaptar a las distintas religiones. Aunque menciona a Dios, Jacob dice que las niñas pueden usar el nombre de su propio poder superior.

Dijo que tal aceptación es acorde con la visión de la fundadora de las Girl Scouts.

“Juliette Low fue una mujer muy, muy progresista”, dijo Jacob. “En 1912, las mujeres no podían votar, no podían usar pantalones y nadie esperaba que fueran atletas.”

Para la Tropa 4307 no existen límites para lo que desean lograr.

“Quiero ser seis cosas. Quiero ser instructora de ballet, instructora de gimnasia, ortodoncista, dentista, trabajar en espectáculos de talentos y cantante”, fue la respuesta de una de las Daisies cuando alguien le preguntó que quería ser cuando fuera grande.

Además de aprender acerca de su patrimonio cultural, las niñas participan en las actividades normales de las Girl Scouts, tales como aprender de personas ejemplares como Sheona Som, de la organización sin fines de lucro Women Give San Diego y Anindita Dasgupta, estudiante postdoctoral que trabaja con el Centro de Equidad de Géneros y Salud de la Universidad de California San Diego.

“¿Alguien sabe a qué edad le gustaría casarse?”, preguntó Dasgupta a las Girl Scouts en edad de graduarse de preparatoria del grupo. La mayoría dijo que quería esperar a terminar su educación.

En muchos casos, las personas ejemplares son las mismas que crean las tropas de las Girl Scouts.

El Equipo de Apoyo Mujeres Unidas de África Oriental está formado por madres refugiadas y el grupo fue creado para tratar apoyar a sus hijos. Negociaron un horario solo para mujeres con el YMCA para que sus hijas musulmanas pudieran aprender a nadar. Lucharon por almuerzos escolares acordes con las normas religiosas de sus hijos. También ofrecen clases en competencia cultural y educan a su comunidad en materia de salud y negocios.

Kadra Hassan dijo que soporta las críticas de quienes no se sienten cómodos con las adecuaciones religiosas porque quiere sentar un ejemplo para sus hijas.

“Si ven que soy una mujer fuerte y que ciertas cosas no me molestan, aprenderán a ser fuertes también”, dijo Hassan con ayuda de un intérprete.

La hija de Hassan, Faduma Haji, parece haberse dado cuenta.

“Mi mamá es muy fuerte”, dijo Faduma. “Hay tantas cosas en su contra—el inglés no es su primer idioma, este no es su país. Cuando fui a su país me sentí tan fuera de lugar que pensé, ‘¿Cómo puede hacer todo esto?’ Nosotros la motivamos a salir adelante y quiero aprender eso de ella—ese tipo de fortaleza.”