Alguna vez también fuimos extranjeros

El equipo de medios juveniles YAC del Proyecto AjA, que documenta las historias no contadas de los residentes de City Heights, creó un ensayo fotográfico que detalla los desafíos que muchos enfrentan en la comunidad. El proyecto se titula “Alguna vez también fuimos extranjeros: El estado actual de la reforma migratoria para la juventud de San Diego”.

El equipo de medios juveniles YAC trata de comprender y compartir las voces e historias de los menores indocumentados y no acompañados en la región, así cómo identificar recursos y partes interesadas que trabajan para ayudar y abogar por esta población. ¿Cómo se está abordando la situación y qué se está haciendo a nivel de políticas locales y nacionales?

Entre las fotos se encuentra una foto de perfil de Manuel, estudiante de 17 años de la Preparatoria Mission Bay, cuando tenía 5 años. Su padre vivía en Estados Unidos y ahorró suficiente dinero para traer a Manuel y a su familia.

Después de viajar en avión y autobús dentro de México, Manuel cruzó la frontera con una familia que no conocía. “Tuve que portarme como si fuera su hijo”, dijo Manuel. Sus padres le dijeron que cuando llegara a Estados Unidos, siempre dijera que era estadounidense o sería deportado.

“Cuando niño, crecí sabiendo que debía evitar conflictos con la policía o con las autoridades”, dijo Manuel.

Cuando se matriculó en las clases avanzadas (AP) en preparatoria, casi no hablaba porque temía ser discriminado y no quería que lo aislaran.

“Mi maestra de segundo grado me ayudó a aplicar para el (estatus de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia)”, dijo Manuel. “Me ayudó a presentar la aplicación, nos llevó a las oficinas y me ayudó a lo largo de todo el proceso. Ahora la considero mi amiga.”

Después de conseguir el estatus DACA, Manuel se siente más seguro y protegido. Pertenece a Reality Changers, organización sin fines de lucro de City Heights que transforma, vidas, escuelas y comunidades brindando a los jóvenes que provienen de entornos menos favorecidos apoyo académico, ayuda económica y clases de liderazgo para que sean los primeros en su familia en asistir a la universidad.

Manuel aconseja a los jóvenes indocumentados que “busquen organizaciones como Reality Changers porque los ayudarán a alcanzar sus metas. Pueden darte apoyo y hacerte sentir que no estás solo”.

El Proyecto AjA es una organización sin fines de lucro con sede en City Heights. Utilizando métodos participativos de fotografía y un modelo basado en recursos, los programas de AjA transforman a la juventud y a las comunidades.