Transformando sus historias en obras de arte

Saida, joven de 14 años oriunda de Kenia que vive en City Heights y estudia en la Preparatoria Crawford, es una de las artistas cuyas obras fueron recientemente expuestas en Bread & Cie en Hillcrest. PHOTO CREDIT: Jeremy Ogul

Saida, joven de 14 años oriunda de Kenia que vive en City Heights y estudia en la Preparatoria Crawford, es una de las artistas cuyas obras fueron recientemente expuestas en Bread & Cie en Hillcrest.
PHOTO CREDIT: Jeremy Ogul

Algunos abandonaron sus hogares cuando llegaron hombres armados. Otros nunca han tenido un hogar propio, crecieron en tiendas de campaña diseminadas a través de áridos campamentos para refugiados. Muchos dejaron atrás lo poco que tenían en búsqueda de mejor educación y un mejor futuro en Estados Unidos.

Todos son estudiantes del Centro para Recién Llegados de la Preparatoria Crawford, el cual le ofrece a los inmigrantes un curso intensivo de un año para aprender el idioma inglés y lecciones de cultura estadounidense antes de ingresar a las clases estándares de matemáticas, ciencias e historia con los demás estudiantes de su edad. Sus historias son destacadas a través de la exposición autobiográfica de arte “Hola, Me llamo” que finaliza el 2 de marzo en la popular pastelería Bread & Cie ubicada en la Avenida University, en Hillcrest.

Los estudiantes provienen de algunos de los lugares más pobres y turbulentos del mundo: Etiopía, Yemen, Vietnam, Somalia, China, Sudán, Guatemala, Birmania, entre otros.

“Queríamos contar la historia de su llegada y travesía y cómo terminaron aquí”, dijo Lynn Susholtz, artista radicada en North Park que dirigió la colaboración entre estudiantes y maestros de la Preparatoria Crawford. “En San Diego, no es muy conocido que tenemos a tantos inmigrantes de todo el mundo. Uno de los propósitos es darlos a conocer.”

Con acuarelas y marcadores, los estudiantes ilustraron tarjetas del tamaño de fichas bibliográficas con imágenes que representan su pasado, presente y futuro. En el reverso, escribieron sus recuerdos, sentimientos y esperanzas. Las tarjetas fueron colgadas de una cuerda a lo largo de una de las paredes el café simulando las banderas tibetanas de oración, dijo Susholtz.

“Muchos de los estudiantes que estuvieron en campamentos para refugiados han visto y experimentado significativos traumas”, dijo Viraj Ward, una de las maestras del Centro para Recién Llegados de Crawford.

El trauma se puede percibir en algunas de las tarjetas ilustradas con soldados armados. Otras tarjetas tienen ilustraciones de animales exóticos, doctores, mezquitas, flores y escuelas.

“Las imágenes representan algo que significa algo para ellos aun cuando el idioma puede ser una barrera para expresarlo”, dijo Ward.

Como la mayoría de los estudiantes del Centro para Recién Llegados hablan muy poco inglés, voluntarios locales ayudan a traducir y a escribir las palabras en las tarjetas. Algunos estudiantes, que pueden tener hasta 16 años, nunca han recibido ningún tipo de educación formal, dijo Ward.

Saida, estudiante de 14 años oriunda de Kenia, conoce bien la historia.

“Las niñas no pueden ir a la escuela porque es muy peligroso”, escribió Saida en el reverso de una de las tarjetas que pintó. “A veces hay personas que las violan. Algunas personas se drogan. La escuela es muy costosa. Solo los niños mayores van a la escuela y enseñan en casa lo que aprendieron.”

Saida practicó su inglés con los asistentes la noche que inauguró la exposición. Dijo sentirse emocionada al ver su historia desplegada frente a sus ojos.

“Me hace muy feliz porque estoy aquí. Estudio. Soy libre”, dijo Saida.

Aunque su inglés es limitado, algunos estudiantes hablan varios idiomas. Najat, por ejemplo, refugiada de Sudán, habla árabe, swahili, somalí, masalit y un poco de inglés. Sin embargo, tiene que tomar clases de un idioma extranjero en Crawford para cumplir los requisitos para graduarse de preparatoria en California.

Una de las tarjetas de Najat incluye un elaborado diseño floral que representa su meta de convertirse en artista de henna.

Elizabeth Cumming, curadora de las exposiciones de arte mensuales de Bread & Cie, dijo que la exposición “Hola, Me llamo”, fue especialmente impactante.

“Te hipnotiza porque es algo muy diferente a lo que hacen los artistas de este país”, dijo Cumming.

Cindy Marten, Superintendente del Distrito Escolar Unificado de San Diego, describió el proyecto como “totalmente inspirador”.

“Creo que toda la ciudad necesita venir a verlo”, dijo Marten mientras admiraba las tarjetas que forman parte de la exposición. “Los niños deben saber que nos importan.”

Marten, quien fue directora de la Primaria Central en City Heights antes de dirigir el distrito escolar, dijo que el proyecto demuestra cómo los educadores pueden reconocer y rendir homenaje a los únicos regalos e historias que cada estudiante trae al salón de clases.

Además de brindar a los estudiantes la oportunidad de expresarse, la exposición “Hola, Me llamo” también está recaudando fondos. Todos pueden adquirir una tarjeta donando $10 o más. El dinero se invertirá en nuevos suministros de arte, giras y otros tipos de experiencias académicas para los estudiantes que participaron en el proyecto.