Una Historia Americana

Meb Keflezighi, campeón de la maratón de Boston y refugiado eritreo, posa con un grupo de nuevos ciudadanos estadounidenses durante una ceremonia de naturalización en City Heights. PHOTO CREDIT: Distrito de Colegios Comunitarios de San Diego

Meb Keflezighi, campeón de la maratón de Boston y refugiado eritreo, posa con un grupo de nuevos ciudadanos estadounidenses durante una ceremonia de naturalización en City Heights.
PHOTO CREDIT: Distrito de Colegios Comunitarios de San Diego

María Riedel tenía un plan. Desde que emigró de Tijuana hace una década, la residente de San Diego decidió que sería parte de Estados Unidos. Riedel encontró un hogar y un empleo. Mejoró su inglés. Tomó clases para aprender nuevas destrezas. El mes pasado, se convirtió en ciudadana estadounidense junto con 24 otras personas durante una ceremonia de naturalización que por primera vez se llevó a cabo en el crisol de City Heights.

“Es muy importante ser ciudadano”, dijo Riedel después del evento del 17 de septiembre frente a unas 250 personas en el lobby del Campus de Educación Continua de San Diego en Mid-City, ubicado en el corazón de City Heights. “Llegué aquí en busca de una vida mejor, mejores oportunidades. Paso a paso, hice lo que tenía que hacer. Este es un paso muy importante. Hoy, soy estadounidense.

La ceremonia de naturalización se llevó a cabo el Día de la Constitución—día en el que conmemora la firma de la Constitución de EE.UU.—en el Campus de Mid-City formando parte de la celebración del centenario de Educación Continua de San Diego. Las clases de ciudadanía estuvieron entre las primeras ofrecidas cuando Educación Continua fue fundada en 1914 y se han estado ofreciendo desde entonces. Educación Continua forma parte del Distrito de Colegios Comunitarios de San Diego y una gran cantidad de educadores y funcionarios asistieron al evento que contó con la participación de Meb Keflezighi, campeón de la maratón de Boston y refugiado eritreo, quien fue el orador invitado.

“Felicidades a los 25. Estuve en sus zapatos el 2 de julio de 1998, cuando obtuve mi ciudadanía”, dijo Keflezighi, quien vive en San Diego y asistía a UCLA en ese tiempo. “Quería competir en las Olimpiadas y quería traer a casa una medalla para Estados Unidos.”

Lo logró, ganando la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Verano del 2004 que se realizaron en Atenas, Grecia. También ganó la maratón de Nueva York en el 2009. Pero fue su participación en los Juegos de Verano del 2012 en Londres la que tuvo un especial significado para Keflezighi en este día.

Keflezighi tuvo problemas en la mitad de la carrera y más de 20 corredores estaban delante de él. La esperanza de ganar una medalla se esfumaba rápidamente.

“Estaba muy adolorido. Quería detenerme. Quería rendirme”, dijo Keflezighi.

Pero no podía decepcionar a su familia. No podía decepcionar a su país. “Tenía que llegar a la meta sin importar lo que tuviera que hacer.”

Lenta y metódicamente, Keflezighi comenzó a sobrepasar a grupos de maratonistas. A unas tres millas de la meta, estaba en sexto lugar. Terminó en cuarto lugar y aunque no ganó una medalla, sí aprendió una importante lección que compartió con los asistentes.

“Nunca se rindan,” dijo Keflezighi al grupo de nuevos ciudadanos estadounidenses. “Tengan confianza en lo que hacen. Van en buen camino.”

Valentina Mosley sabe lo que significa no rendirse. Ha estado estudiando el curso de ciudadanía en el Campus de Mid-City durante varias semanas y va a tomar el examen de ciudadanía a fines del año.

“He vivido en Estados Unidos desde 1987 y he tomado clases en otros lugares, pero ninguna ha sido como esta”, dijo Mosley, quien asistió al evento del 17 de septiembre para saber que puede esperar durante su ceremonia de naturalización. “Aquí te enseñan sin importar en qué nivel estás. Te enseñan a hablar inglés. Te motivan a dar lo mejor de ti. Me siento muy cómoda aquí. Los maestros se aseguran de que entiendes el material antes de avanzar.”

Scarlet Cisneros, emigrante de Ecuador, estuvo de acuerdo.

“Las clases me ayudaron mucho, no solo a aprender y entender la historia de EE.UU. y para prepararme y sentirme más cómoda con la entrevista de ciudadanía y la ceremonia de juramentación, también me ayudó a mejorar mi gramática, vocabulario y comunicación en inglés”, dijo Cisneros, quien se convirtió en ciudadana estadounidense en agosto, pero asistió a la ceremonia de City Heights para apoyar a sus nuevos compatriotas.

“Amo a este país”, dijo Cisneros. “Quería ser ciudadana para tener mejores oportunidades de trabajo, el derecho a votar y poder viajar con más seguridad y confianza usando un pasaporte estadounidense.”

Mechelle Perrott, instructora de ciudadanía de Educación Continua dijo: “La ciudadanía cambia vidas. Llegar a ser ciudadano es un gran logro para los estudiantes y sus familias. Escuchar acerca de sus vidas, por qué quieren ser ciudadanos y saber que los estás ayudando a alcanzar algo muy significativo que tendrá un profundo y duradero impacto en sus vidas es algo muy gratificante.”

Pero su trabajo aún no ha terminado.

“Este es un país de oportunidades,” dijo Keflezighi. “Si te esfuerzas y haces lo correcto, puedes llegar a hacer lo que desees. Pero ser ciudadano implica mucha responsabilidad y ser un miembro productivo de la sociedad. Es un honor, pero es solo el principio.”