¿Cuándo están los estudiantes demasiado enfermos para asistir a la escuela?

Temperatura corporal de 101 grados o más es un síntoma seguro de una enfermedad.

Temperatura corporal de 101 grados o más es un síntoma seguro de una enfermedad.

La temporada de gripe ha llegado, los niños se resfrían y algunas veces pareciera que todo el mundo está enfermo. ¿Sabes cuándo no debes enviar a tu hijo a la escuela? Puedes hacerte estas preguntas:

  • ¿Tiene fiebre? Temperaturas de 101 grados o más son síntoma de que existe una enfermedad y de que el niño no debe ir a la escuela. Tocar la frente del niño no es una forma precisa de evaluar si tiene fiebre, usa un termómetro.
  • ¿Puede el niño participar en clases? Si el niño se siente muy mal y no va a aprovechar el día de clases, es mejor que se quede en casa.
  • ¿Tiene el niño tos o resfriado severos? Si es así, que no vaya a la escuela. Una tos severa puede ser síntoma de enfermedades contagiosa como tos ferina, bronquitis viral o crup. También puede ser síntoma de asma o alergias.
  • ¿Le duele la garganta? Las gargantas irritadas puede ser síntoma de una infección o del resfriado común. Si el niño ha sido diagnosticado con estreptococos, no lo envíes a la escuela hasta por lo menos 24 horas después de que comience a tomar antibióticos. Si tu hijo tiene un resfriado ligero, puede ir a la escuela.
  • ¿Tiene tu hijo conjuntivitis? Si es así, la enfermedad se puede propagar fácilmente y los niños deben quedarse en casa durante las primeras 24 horas después de comenzar el tratamiento. Los síntomas de conjuntivitis incluyen enrojecimiento de los ojos, irritación, hinchazón y pus.
  • ¿Tiene tu hijo salpullido (irritación de la piel) y no sabes la causa? El salpullido puede ser síntoma de condiciones contagiosas como varicela, meningitis bacteriana o impétigo. Los niños deben quedarse en casa hasta que sean diagnosticados. Pueden regresar a la escuela cuando los síntomas desaparezcan y un médico determine que pueden hacerlo.

Puede parecer obvio, pero cabe señalar que los niños con vómitos o diarrea no deben ir a la escuela.

Dolores de oídos, resfriados o síntomas respiratorios leves y la mayoría de los dolores de cabeza no son razones para quedarse en casa mientras la secreción nasal sea transparente, la tos sea leve y no existan otros síntomas de enfermedad.

Finalmente, confía en tus instintos. Si no estás seguro, consulta con el/la enfermero/a de la escuela al principio de la jornada escolar.